La fianza del alquiler — devolución, deducciones y disputas más frecuentes

¿Cuánto puede ser la fianza, cuándo hay que devolverla y qué se puede deducir de ella? Una guía práctica sobre la fianza, el desgaste normal del piso y cómo evitar disputas al final del alquiler.

12 jun 2026 · 7 min · Zespół Brokik

La fianza del alquiler — devolución, deducciones y disputas más frecuentes

La fianza del alquiler — devolución, deducciones y disputas más frecuentes

La fianza es la fuente más habitual de conflictos entre arrendador e inquilino. El inquilino considera que ha entregado el piso en buen estado, el arrendador ve daños y costes. La disputa suele reducirse a una sola pregunta: ¿es esto desgaste normal o es un daño? En este artículo explicamos cuánto puede ser la fianza, en qué plazo hay que devolverla, qué se puede deducir de ella y cómo documentar el estado del piso para que la disputa ni siquiera llegue a producirse.

Cuánto puede ser la fianza

La ley polaca de protección de los derechos de los inquilinos permite una fianza de hasta 12 veces el alquiler mensual. Este es el límite legal máximo — en la práctica del mercado, la fianza suele equivaler a uno o dos meses de alquiler. Una fianza más alta dificulta encontrar inquilino, y una más baja puede no cubrir los daños reales. También conviene saber que en el alquiler ocasional (najem okazjonalny) el límite es de 6 veces el alquiler, y en el institucional (najem instytucjonalny), de 3 veces.

La fianza garantiza las deudas del arrendador existentes en el día del desalojo del piso — sobre todo el alquiler pendiente, los cargos no liquidados y los costes de reparación de daños.

Plazo de devolución: un mes desde el desalojo del piso

La fianza debe devolverse en el plazo de un mes desde el día en que se desaloja el piso, tras deducir las deudas del arrendador derivadas del alquiler. Lo que cuenta es el momento de la entrega efectiva del piso (la devolución de las llaves), no la fecha de resolución del contrato. Es importante señalar que la fianza está sujeta a actualización — si el alquiler subió durante el arrendamiento, el importe a devolver debe corresponder al mismo múltiplo del alquiler vigente en el día de la devolución.

Qué se puede deducir de la fianza

  • Alquiler y cargos pendientes — meses impagados, atrasos en suministros liquidados por el arrendador.
  • Daños que superan el desgaste normal — costes de reparación de desperfectos de los que responde el inquilino.
  • Falta de elementos del equipamiento — si han desaparecido del piso elementos incluidos en el acta (por ejemplo, electrodomésticos, muebles).
  • Otras deudas derivadas del contrato — por ejemplo, una indemnización por el uso del piso sin contrato tras la finalización del alquiler.

Cada deducción debe estar documentada: con una foto, una anotación en el acta, una factura o un presupuesto de reparación. Una deducción "sacada de la nada" no se sostendrá ni en una conversación con el inquilino ni ante un tribunal.

¿Desgaste normal o daño?

El inquilino no responde por el desgaste del piso que resulte de un uso normal. Este es el principio clave — un piso tras dos años de alquiler no tendrá el mismo aspecto que el día de la entrega, y la fianza no sirve para renovarlo a costa del inquilino.

  • Desgaste normal (no deducible): paredes algo desgastadas y pequeñas marcas de muebles, pintura desvaída, desgaste natural del suelo en las zonas de paso, juntas gastadas, marcas de cuadros.
  • Daño (deducible): agujeros y arañazos profundos en las paredes, encimera quemada, tarima inundada e hinchada, puertas de armarios rotas, lavadora estropeada por un uso indebido, suciedad intensa que requiere limpieza especializada, marcas de mascotas.

Cuanto más ha durado el alquiler, más cabe dentro del concepto de desgaste normal. Una pregunta de control útil: ¿se habría producido el daño también si el piso se hubiera usado con cuidado?

El acta y las fotos — el mejor seguro contra las disputas

En una disputa por la fianza gana quien tiene la documentación. La base es el acta de entrega y recepción elaborada al entregar y al recibir el piso, que debe incluir:

  • la descripción del estado de cada estancia (paredes, suelos, ventanas, puertas),
  • la lista del equipamiento junto con su estado técnico,
  • las lecturas de los contadores,
  • fotos — con fecha, que abarquen toda la estancia y primeros planos de los daños existentes,
  • las firmas de ambas partes.

Comparar el acta inicial con la final ofrece una base objetiva para liquidar la fianza. En la aplicación Brokik puedes elaborar el acta de entrega y recepción de forma digital, con fotos de los contadores y de las estancias guardadas junto a la propiedad concreta — la documentación no se perderá y estará a mano incluso años después.

Disputas más frecuentes y cómo evitarlas

  • "El piso ya estaba deteriorado" — la falta de un acta inicial hace difícil demostrar quién es responsable del daño. Solución: un acta rigurosa con documentación fotográfica desde el principio.
  • Deducción por repintar todo el piso — tras un alquiler prolongado, renovar las paredes suele ser desgaste normal. La deducción solo se sostiene ante daños reales.
  • Retraso en la devolución — superar el plazo de un mes expone al arrendador a intereses de demora y a una demanda. Conviene preparar la liquidación justo después de recibir el piso.
  • Falta de liquidación por escrito — el inquilino tiene derecho a saber qué se dedujo y por qué. Una breve liquidación por escrito con los importes y el fundamento de cada partida corta la mayoría de las discusiones.
  • La fianza como "último alquiler" — algunos inquilinos dejan de pagar, contando con liquidarlo con la fianza. Conviene reaccionar de inmediato: la fianza sirve para cubrir daños y deudas al final del alquiler, no para sustituir los pagos corrientes.

Conclusión

La fianza puede llegar legalmente hasta 12 veces el alquiler, aunque el estándar de mercado es de 1 a 2 alquileres. La devolución debe producirse en el plazo de un mes desde el desalojo del piso, y solo se pueden deducir deudas documentadas: atrasos y daños que superen el desgaste normal. La mejor protección frente a una disputa es un acta de entrega y recepción rigurosa con fotos — elaborada tanto al principio como al final del alquiler.

Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento legal. En casos individuales, consulta con un abogado.

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